¿De qué hablamos cuando hablamos de fachada ventilada?

Seguro que si eres lector habitual de nuestro blog recordarás que hace tiempo te mencionamos los importantes beneficios que aporta la instalación de una fachada ventilada, tanto en edificios de nueva construcción como en aquellos sometidos a un proceso de rehabilitación. Pues bien, hoy nos gustaría retomar este tema para explicarte en mayor profundidad en qué consiste este sistema y recordarte cuáles son los tipos de fachada ventilada que pueden colocarse hoy en día en función de los materiales utilizados en ellas.

La fachada ventilada se ha convertido en uno de los sistemas más innovadores y eficientes que existen en la actualidad a la hora conseguir viviendas más protegidas, aisladas y bonitas. Consiste en la creación de una cámara de aire ventilada ubicada entre la estructura del edificio y su revestimiento exterior. De esta manera, el cerramiento que posee el edificio queda casi unido a su capa más externa mediante una subestructura (cámara de aire) en la que se instalará el sistema de aislamiento térmico elegido.

Dicho de otra forma, sobre el muro de la estructura del edificio (hoja interior) se ancla una subestructura destinada a albergar una capa de aislamiento dejando unos centímetros (cámara de aire) hasta colocar la capa más externa de la edificación (hoja exterior). El espacio que deja la cámara entre ambas hojas permite el flujo del aire, de ahí el nombre con el que popularmente se conoce este tipo de sistema.

Para que esta fachada cumpla su cometido es necesario que en la cara más exterior existan unas ranuras superiores e inferiores que faciliten la entrada y renovación del aire de la misma forma que es necesario disponer de vierteaguas u otros elementos que sirvan para impedir la entrada del agua de la lluvia en la cámara de aire.
 

Factores a tener en cuenta a la hora de elegir una fachada ventilada

Existen dos factores que resultan determinantes a la hora optar por un tipo u otro de fachada ventilada, ya que de ellos dependerá tanto la calidad del resultado final como el importe al que ascienda esta instalación. Estos factores son los sistemas de anclaje utilizados y los materiales de acabados, dos aspectos que pueden hacer que el precio final de la fachada oscile desde los 80 €/m2 hasta los 120 €/m2. Entre los distintos materiales de acabados que pueden emplearse en las fachadas ventiladas, destacan los paneles realizados a partir de basalto, de cerámica, de composite, de hormigón polímero o de fibrocemento.

Por otro lado, tampoco podemos olvidarnos de la mano de obra, otro aspecto que debe elegirse cuidadosamente para garantizar la correcta colocación de la fachada. Elegir una empresa como Olabarría, que cuenta con profesionales cualificados para realizar este tipo de instalaciones, es una apuesta segura para obtener los mejores resultados.

Si te acercas a vernos, estaremos encantados de poder explicarte con más detalle las diferentes opciones de fachada ventilada que instalamos en nuestra empresa en función del tipo de construcción o vivienda a rehabilitar. Y no olvides que además ofrecemos una garantía de 10 años en este tipo de obras. Como siempre, Olabarría constituye la mejor opción para obtener un resultado impecable en aquellas obras que más especialización e innovación requieren.

 

Comments are closed.