¿Es mejor reparar o rehabilitar una cubierta?

Cuando surge un problema de filtraciones en una cubierta, recurrir a una reparación concreta y puntual puede resultar suficiente para poner fin a ese contratiempo. Sin embargo, en otras ocasiones, ya sea por la magnitud del problema o por la antigüedad del inmueble, resulta más aconsejable llevar a cabo una rehabilitación integral de la misma. Hoy, nos gustaría aprovechar nuestra experiencia como empresa de reformas en Bilbao para contarte las diferencias básicas entre los trabajos de reparación y rehabilitación que pueden realizarse en el tejado de una vivienda.

¿Cuándo reparamos una cubierta?

Los trabajos de reparación hacen referencia a aquellas tareas menores que se abordan de manera parcial y que se acometen con el fin de arreglar daños puntuales que pueden haberse producido por la rotura de una teja, la presencia de grietas en un desagüe o la pérdida de estanqueidad en las juntas de los diferentes elementos que hay en un tejado. En definitiva, problemas pequeños que suelen generar goteras y filtraciones y que si no se atajan a tiempo sí pueden desembocar en males mayores que repercutan negativamente en la estructura del inmueble.

La rehabilitación integral

Una vez se haya comprobado que una reparación en el tejado resulta insuficiente para solucionar un problema de filtraciones, es el momento de acometer una rehabilitación integral de la cubierta, momento en el que hay que levantar la superficie entera. En estos casos, lo más habitual es realizar dos acciones: una de impermeabilización y otra de aislamiento térmico. Aunque se trata de operaciones diferentes, lo más habitual es que, una vez se ha tomado la decisión de rehabilitar una cubierta, se aproveche la obra para realizar las dos a la vez y acabar de una vez por todas con los problemas de humedad que pudiera tener el tejado y además, aislarlo térmicamente.

El primer paso sería colocar un sistema de aislamiento térmico y acústico para garantizar una vivienda más aislada, protegida y eficiente en términos energéticos, además de que es una exigencia legislativa que actualmente está recogida en el Código Civil de Edificación. Gracias a esta obra, la edificación será más confortable y se reducirá notablemente el consumo de calefacción y/o aire acondicionado.

Y tras colocar el aislamiento, llega la hora de culminar el proceso de rehabilitación con la instalación de una buena impermeabilización que evite futuros problemas de humedad. Solamente si se instala una impermeabilización con materiales de primera calidad, la cubierta quedará perfectamente rehabilitada y se garantizará una vivienda seca y libre de las filtraciones provocadas por el agua de la lluvia.

Como puedes observar, reparación y rehabilitación tienen mucho que ver con la complejidad de la obra y la realización de una u otra dependerá del problema a solucionar y su gravedad. En cualquier caso, si eliges una empresa de reformas en Bilbao como Olabarría, tendrás la garantía de contar con la solución más económica y eficiente que arregle tu tejado.

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