¿Cómo alcanzar la eficiencia energética de su edificio?

El estudio de eficiencia energética, compone una parte de la IEE y deberán realizarlo de forma obligatoria todos los edificios de más de 50 años. Esta documentación es de gran importancia, pues ofrece información de interés sobre el consumo energético que tiene lugar en el edificio. Con una trayectoria de más de cuarenta años en el sector, sabemos que un Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior, aislamiento SATE, constituye una medida adecuada para alcanzar un mejor aprovechamiento energético en las edificaciones, al igual que un aislamiento de la cara superior del edificio, tejado o cubierta.

aislamiento SATE

Desde Olabarria queremos destacar que este estudio sobre la eficiencia determina las características energéticas del inmueble a través de una escala de siete letras: desde la A a la G. La calificación se establece mediante etiquetas energéticas, siendo aquellos edificios catalogados con la A los más eficientes, mientras que los que se etiquetan con la G son los menos eficientes a nivel energético. Estos certificados serán válidos durante diez años o, en su defecto, hasta que se realice un nuevo estudio sobre la eficiencia energética.

Un sistema de aislamiento térmico adecuado constituye la clave para alcanzar el objetivo de ahorro energético, fijado por la normativa vigente. Se trata de la medida fundamental para eliminar las pérdidas caloríficas de la edificación, mejorando el aprovechamiento de los sistemas de climatización del interior de las viviendas, reduciendo así el consumo energético.

En el caso de edificaciones de cierta antigüedad, lo más habitual es encontrar sistemas de aislamiento térmico inexistentes o ineficientes, por lo que es necesario rehabilitar estos inmuebles instalando algún sistema de aislamiento térmico. Existen diferentes métodos para lograr este objetivo: como el aislamiento SATE o la instalación de fachadas ventiladas. Además del aislamiento en los paramentos, tanto verticales como horizontales de la edificación, conviene prestar especial atención a otros elementos como las puertas o las ventanas, pues también deben contribuir al correcto aislamiento de la vivienda.

El aislamiento térmico no sólo favorece el ahorro energético de la edificación, sino que también elimina la condensación de vapor de agua en el edificio, minimizando los riesgos de que aparezcan problemas de humedad relacionados con dicha condensación.

La ubicación de la construcción también es un factor importante, si la situación del inmueble es adecuada se podrá obtener una buena iluminación natural. De este modo se gasta menos energía eléctrica al aprovechar la luminosidad natural.

Todos estos factores son los que se valoran para establecer la calificación energética de la edificación. Aunque alguna de las medidas para conseguir un edificio sostenible supone un coste para los propietarios, lo cierto es que es necesario para alcanzar un importante ahorro energético, que se traduce en un descenso en la cuantía de las facturas.

 

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